viernes 9 de diciembre de 2011

ESCRITORES EXTRANJEROS Y MARCAHUASI

No es cuestión de ir de pesca por las obras de Erich Von Daniken, Rodolfo Benavides, Charles Berlitz y Peter kolosimo. Escritores que aportaron mucho con sus investigaciones y sus publicaciones que a pesar de su antigüedad, siguen viviendo en la sociedad lectora de esoterismo, misterios inexplicables, civilizaciones desaparecidas, misticismo y la presencia de extraterrestres en la tierra. Temas que nos tienen secuestrados por lo desconocido e insólito. Además, porque en muchas obras estos escritores citan a MARCAHUASI.

Desde agosto de 1952, cuando Daniel Ruzo, recorrió por primera vez la meseta de Marcahuasi, difundió este lugar en el Perú y el mundo a través de conferencias, folletines y libros que realizó y publicó este pionero de la meseta. Producto de esta difusión, muchos escritores extranjeros mencionaron a Marcahuasi – y de qué forma - en sus libros.

El escritor mexicano Rodolfo Benavides, en su libro: “Dramáticas profecías de la gran Pirámide”, en su 34va edición, en la página 33, capítulo II - Lo fantástico se confunde con lo real - dice: “En la altiplanicie del Marcahuasi, en la cordillera de los Andes a 3800 metros de altura. Hay tallados en las rocas rostros humanos y figuras de animales anteriores a los mamíferos, correspondientes a la era secundaria. Y no solo eso, sino también estatuas de leones, camellos y tortugas. Todo esto, con la circunstancia de que se cree que esas especies fueron desconocidas en América. De estos monumentos no se ha podido decir la edad por medio del carbono 14”

*El carbono 14, en un método adoctrinado pero no el único para determinar la antigüedad de las rocas.







Mencionan en sus libros que en la meseta de Marcahuasi, hay leones, caballos, camellos, tortugas y elefantes ¿Por qué no publicaron fotos?







Erich Von Daniken, discutido y polémico escritor, por el fenómeno extraterrestre. En su libro “Recuerdos del futuro".En la página 123 dice: “A 3800 metros sobre el nivel del mar, en unas rocas de la meseta desértica de Marcahuasi, se encontraron unos dibujos de animales que hace 10 000 años no existían en Sudamérica: camellos y leones”


*La información de Marcahuasi, está aquí en las esculturas pétreas. Señor Daniken, Aun tiene la oportunidad de lidiar con este misterio, "lo esperamos"


El Monumento de la Humanidad, es la escultura principal de la meseta y no lo escribieron. ¡Sí los tallados de animales y humanos tienen la misma antigüedad!

"Recuerdos del futuro" se publicó más de 44 ediciones y en diferentes idiomas, citando que se encontraron “Dibujos”…en Marcahuasi, una errata que ni los alienígenas perdonarían. Asimismo en otros libros del autor menciona a la montaña sagrada.

Investigador de ovnis y misterios, muy criticado por su libro. “El Triángulo de las Bermudas”. Libro que publicó Charles Berlitz, en 1979, en la página 223, capítulo 8, “Sorpresas de la prehistoria “, cita a MARCAHUASI de esta manera; “En la meseta de Marcahuasi, cerca de Kenko - Perú. Hay enormes tallas en piedra, y en ciertos casos se dan laderas completas que han sido modificadas por el tallado. Estas obras preincaicas pese hallarse desgastadas por épocas incontables, pueden ser identificadas como leones, caballos, camellos y elefantes, ninguno de los cuales se sabe que haya existido en Sudamérica durante la era del hombre civilizado".

Millones de lectores que leyeron y leen “El Triángulo de las Bermudas", tienen una información errónea por culpa de Charles Berlitz, al escribir que Marcahuasi se encuentra cerca de Kenko (Cuzco). Existe una hacienda Marcahuasi, en el distrito de Mollepata provincia de Anta, con ruinas incaicas, pero no hay tallados de leones, caballos, camellos y elefantes.

“Astronaves en la Prehistoria”, libro del escritor, periodista Peter Kolosimo, que en los años setenta fue todo un boom por sus investigaciones y publicaciones y explorador del misterio, en la página 92, capítulo III "Los hijos de la Luna" escribe así de MARCAHUASI:


"En marcahuasi, la enigmática meseta desértica a 3800 metros de altura en el Perú, al oeste de la cordillera de los andes. Daniel Ruzo ha encontrado junto a las esculturas que representan especies extinguidas que vivieron hace 195 a 130 millones de años, figuras de elefantes, bueyes y caballos, animales que no existían en américa en tiempos del descubrimiento de Colón"




Anfichelidia, asi lo llama Daniel Ruzo, animal desaparecido hace miles de años, pero no millones. Se encuentra cerca a cinco lagunas.

Citar que Marcahuasi, está al oeste de la cordillera de los andes, sabiendo que esta recorre de sur a norte el Perú, faltó precisión y que Daniel Ruzo, encontró especies extinguidas y que vivieron 195 a 130 millones de años, no es fantástico, ni un realismo millonario. Descansa en paz en alguna astronave Peter Kolosimo.


La meseta de Marcahuasi se encuentra, en el distrito de San Pedro de Casta, provincia de Huarochirí a 90 km, al este de la región Lima, capital del Perú. A 4000 msnm. ¡Charles Berlitz...infórmate en el cielo!


Hay muchos escritores extranjeros que mencionan a Marcahuasi, como Jaques Bergier. Louis Powell, Reis Pire, etc. Pero no van más allá de aquella cita conocida y trillada. Por lo tanto la montaña sagrada, sigue siendo pasto del misterio, siguen viéndolo por un agujero pequeño sus esculturas que sobreviven a las inclemencias del tiempo, retando la inteligencia humana.

Daniel Ruzo, en su libro "MARCAHUASI, La historia fantástica de un Descubrimiento "(la biblia de Marcahuasi) agradece a Jaques Bergier, Louis Powell, por el elogio que estos le hacen a Ruzo en sus libros. ¿Y a los otros escritores que?

Los amos del misterio, civilizaciones desaparecidas y la presencia de alienígenas en la tierra, Rodolfo Benavides, Erich Von Daniken, Charles Berlitz y Peter Kolosimo. Necesitan reconciliarse urgente con este bosque pétreo, por escribir sin haber visitado este lugar. Sabiendo que aquí está hirviendo el misterio. ¿QUÉ PASÓ, con ustedes exploradores del…? - ¡No quisieron o no pudieron, o la ambición de publicar uno y otro libro, con títulos cada vez más sugerentes, los confundió en la nebulosa de sus intereses!

Llegamos a Marcahuasi, en busca de “algo”, retornamos sin saber porque. Esta fotografía es una realidad, que los escritores del misterio ignoraron, Ruzo nunca lo vio, pero si lo predijo.

*Lo cierto que estos escritores, publicaron millones de ejemplares y en muchos idiomas, con citas de Marcahuasi, y Daniel Ruzo, nunca hizo una observación. ¿Por qué?

*Conclusión: Tanto encanto, tanto misterio en Marcahuasi y no escribieron nada. Sólo una cita re-narrada y clonada.



Próximo envío: Un "Lord" inglés en Marcahuasi.


Fotos: John Guevara - ysraelg7@hotmail.com
Blog en ingles por Andy:


http://www.ameetinginmarcahuasi.blogspot.com/


domingo 22 de mayo de 2011

Un presidente y YO en Marcahuasi

Todavía no terminaba de digerir el autogolpe del cinco de abril de 1992.
Todavía no terminaba de comprender las acciones del terrorismo, las
fuerzas armadas y del gobierno peruano... Pero de esto no voy a escribir,
sinó, de aquel encuentro que tuve con un PRESIDENTE del Perú; el 28
de junio de 1992 en la meseta de Marcahuasi.






En los años noventa, fue cuando mas visité la montaña sagrada. Subía con la esperanza de encontrarme con Daniel Ruzo, Rosario Olivas Weston o su hermana Marcela a quien si lo encontré. Pero jamás imaginé un mandatario del Perú.

San Pedro de Casta, estaba lista ha celebrar un aniversario mas y los preparativos para bailar, comer y emborracharse se caían de maduros, felices lo coterráneos que llegaban y los turistas también. Pocos mochileros subían a la meseta y dentro de esos pocos, estábamos nosotros. Acampamos en la cabaña solos, solos es un decir, por que teníamos la compañía vigilante del monumento de la humanidad.

Al día siguiente (28 de junio) me levanté muy temprano para tomar algunas vistas que hay alrededor de la cabaña, terminada la casería fotográfica empezamos a preparar un delicioso desayuno-almuerzo, luego nos fuimos a descansar junto al "chino", "la llama" y "el soldado" (ESCULTURAS PETREAS)...



Este vehículo aéreo, quizá asustó al Soctacure y al monumento de la humanidad. A nosotros nos dejó la interrogante encendida. ¿Quién erá?





La mañana estaba tibia, limpia y quieta... El astro rey lentamente calentaba las rocas, la tranquilidad era infinita... Cuando de repente un ruido que iba increcendo envolvía la meseta, ruido estrepitoso que se acercaba y se alejaba, así lo sentíamos desde la posición que nos encontrábamos. Así nos quitaba la paz que Marcahuasi nos entregaba gratuitamente.

"¡Allá...allá está!...Es un helicóptero" - gritamos al unísono, sobrevoló la cabaña y volvió al sur de la meseta repitió varias veces y así nos dio tiempo para accionar las cámaras y para preguntarnos ¿Quién...quién podría estar allí?



Este vehículo aéreo dio muchas vueltas la meseta, era una nueva forma de visitar y llegar a Marcahuasi y mirarla desde el cielo era también un privilegio para quien lo hacía. He visto el plano aéreo de la meseta publicado por Daniel Ruzo, pero no hay fotos de esculturas vistas desde el espacio.

En un instante pensé que se trataba de alguna misión del ejército, ya que en una oportunidad los terroristas habían estado en Marcahuasi.... Creí también que se trataba de algún medio informativo que visitaba el lugar por las fiestas de San Pedro de Casta, pero jamás imaginé que esa nave tenía aquel presidente del Perú.




Después de hacer un breve recorrido, por la tortuga y los leones africanos. Aquí el presidente preparó sus alimentos, unas cuantas piedras y chamarascas y un chef de lujo en Marcahuasi.

Después de bañar a Marcahuasi con aquel ruido presidencial, el helicóptero se va callando y empieza a descender ante mi asombro incrédulo y petrificado, el simio, el monumento de la humanidad, la tortuga y el león africano le daban la bienvenida...




Son las diez y treinta de la mañana, dejé el lugar que me encontraba y corrí a la cabaña, cogí la grabadora... Eran instantes, que mi olfato de periodista se activaba... Quería saber en verdad quien aterrizó allí...

Bajé como quien regresa a San de Pedro de Casta, luego subí por la parte trasera de la tortuga, agitado, no sé si caminaba o corría, luego mi asombro salió de las tinieblas, porque frente a mi estaba Sachi, claro que lo conocí y sabía quien era ella. Con esa agitación que las alturas te da le dije: "¿Crees....que tu padre....me dará una entrevista?"-. Me miró un instante...con una voz sonora me dijo; "Claro, vaya no mas..." - La distancia entre ella y los demás era casi nada, pero era suficiente para organizar mis preguntas y en esa lucha ya estaba frente a dos personas mayores, dos niños y un engreido perro.




“ Uno va a veces a Marcahuasi, con todo el viento a su favor,
Encontramos buenos amigos, hermosas esculturas…
Pero en esta oportunidad, me encontré con el presidente del Perú.
Una bendición de los Apus..”




Un saludo que rompió los protocolos, una presentación forzada que el silencio de Marcahuasi sabe...Tranquilos ya, y sentados en las rocas, con la mirada hacia el monumento de la humanidad, el cíclope más discutido de Marcahuasi, el presidente me preguntó a quema ropa: ¿A qué medio pertenece? - "A ninguno - Estoy escribiendo sobre este lugar, porque lo encuentro muy interesante..." - le contesté.



El presidente quizá cansado de preguntas y respuestas en la capital, se refugiaba en estas alturas, sin esperar que aquí a cuatro mil metros de altitud, también alguien lo esperaba. No sé si este encuentro fue obra de los apus o un premio a mis constantes retornos, lo que fuese, pero ya estaba entrevistando al presidente del Perú el Señor ALBERTO KENJI FUJIMORI FUJIMORI, en la montaña sagrada y en las vísperas de San Pedro Casta.






Esta foto marca el fin de la entrevista y un recuerdo eterno que vivirá en Marcahuasi... "En ese sentido..." el monumento de la humanidad, fue testigo de este encuentro.

NOTA: La entrevista completa Alberto Fujimori, será publicada en mi libro.





Próximo envío: CITAS SOBRE MARCAHUASI
Fotos: John Guevara - ysraelg7@hotmail.com
Blog en ingles por Andy: http://www.ameetinginmarcahuasi.blogspot.com/

lunes 28 de febrero de 2011

LOS RISCOS DE MARCAHUASI


No sé cuando se formaron, ni cuando se hizo, pero ahí está. Allí estarán los hermosos riscos, derrotando al tiempo y a nuestra admiración.

Son paisajes bellos y asombrosos, por las mañanas y más aun al caer el sol. Son abismos para llenarse de nervios, son inmensos precipicios que nos deleitan hasta el alma, que estar sobre ellos es arrancarle, el misterio, la soledad, el viento y la libertad.


Estamos ansiosos de saber que hay más allá de los riscos....es algo que nos preguntamos en cada retorno.



Rocas extendidas jugueteando la luz...esperando desmoronarse, riscos únicos y sin similitud a su alrededor, están inmóviles y dormidas como ángeles o demonios protegiendo millones de años la montaña sagrada.


Nadie busca la verdad aquí - un juego mágico de sombras y esculturas.


¿Cómo nacieron estos riscos?, ¿Qué sucedió aquí? ¿Es un castigo o premio de la tierra para este lugar? ¿Cuál teoría se tomará en cuenta, la esotérica, la mística, la geológica o la extraterrestre?...Solo sé que los riscos es un lugar para vivir y recordar, para preguntar y preguntar.

Todos llegamos hasta aquí, para disfrutar la belleza de los riscos, de los riscos caprichosos, refugiados, encarcelados y olvidados.


Siempre hay un instante perfecto para ver algo en Marcahuasi.


La mayoría de esculturas que hay en Marcahuasi, se encuentran cerca o en los riscos que están en lado este de la meseta, además estos precipicios son muy elevados que con la lluvia, las nubes y el sol forman hermosos paisajes que contemplarlo es avivar una felicidad extraña.

No tengo las pruebas para decir cómo se elevaron estos monstruos pétreos. Pero si ellos saben cómo llegaron y cuando se irán y mientras existan y existamos nos seguirán encantando cada vez más y más.


Es una pintura hecha por la lluvia, son riscos abrigados de líquenes, un paisaje que paraliza las emociones.


Al contemplar los riscos, no necesitamos tener el mismo lenguaje para entendernos, estar aquí ya es un motivo constante y asfixiante de admiración y asombro, porque Marcahuasi siempre nos está retando y desafiando.

Quien haya esculpido estas rocas en Marcahuasi; aquí el tiempo y el espacio es todo o nada. Los riscos son formaciones de gran impacto emocional, es un lugar donde hay que proteger urgente la paz, donde hay que consumir en cada visita los frutos del misterio, sin perder el norte de Marcahuasi.


Riscos que dividen el silencio de la naturaleza, seguirán siendo para los visitantes la búsqueda de algo.


Próximo envío: UN EX PRESIDENTE Y YO EN MARCAHUASI
Fotos: John Guevara - ysraelg7@hotmail.com
Blog en ingles por Andy - www.ameentinginmarcahuasi.com

martes 4 de enero de 2011

E N T R E V I S T A


"Un casteño fiel a DANIEL RUZO y Marcahuasi"
DON MANUEL OLIVARES BAUTISTA

Existen muchas razones para entrevistar a Don Manuel, un casteño que trabajó durante nueve años con Daniel Ruzo en Marcahuasi. Sus experiencias y sus anécdotas son de comenzar y nunca terminar, los que tuvimos la oportunidad de viajar con don Manuel a la meseta y conocer las esculturas pétreas es (fue) un privilegio.

Los turistas nacionales y extranjeros que llegamos a su albergue, todavía podemos disfrutar se sus relatos, sus emociones y tristezas, pero ya es imposible que nos acompañe a subir a la montaña sagrada, el tiempo está siendo cruel con don Manuel, por que su audición y su visión poco a poco se apaga y se hace noche. Esta entrevista que muy gentil me concedió, es un regalo para todos los visitantes, que pedimos más y más sobre Marcahuasi.


Don Manuel dice: "Cuando subo a la meseta me acuerdo mucho de Ruzo"
(Foto de Andy jefferson)

¿Qué decía Daniel Ruzo, que era Marcahuasi?

Él decía - "Marcahuasi es una reliquia para mi" - Él se asombraba, hasta en la noche quería sacar fotografías, tenía una mula que cabalgaba todo el día - Siempre repetía - "Con el tiempo van ha venir muchos turistas" - y yo no le creía... Ahora recién me doy cuenta que es cierto.

¿Respecto al Monumento de la Humanidad, qué comentaba?

Nosotros lo conocemos como la Cabeza del Inca, pero para Ruzo era el Monumento de la Humanidad. Decía que esto no era una formación natural - "Aquí el hombre a puesto la mano" - Inclusive trajo arqueólogos franceses para que le ayuden a declarar que su teoría era cierta.

¿A Daniel Ruzo te importaba las formaciones rocosas o las ruinas?

No...Las ruinas no le importaba - Las formaciones rocosas - Las piedras si, por que todo el día, de piedra en piedra tenía que caminar, él montado en la mula y yo jalando desde la seis de la mañana, hasta la seis de la tarde. Llevamos su almuerzo frio, solo media hora descansaremos y dale...y dale.

La cabaña
* "Aquí vivió el doctor, yo solo tenía la llave. Durante las nueve años que trabajé con él y cuando bajaba a Lima yo me quedaba como guardian" recuerda con nostalgia don Manuel...

¿Cómo era él con Ud?

Conmigo al principio se portaba bien, una vez llevó a los arqueólogos franceses y en el cuarto (cabaña) que él vivía estaba todo, yo solo manejaba la llave. Entonces el chófer entró y cogió una manzana, de eso me llamó...me soltó y que no me dijo... en la noche me escapé, me vine al pueblo y lo dejé con los arqueólogos.
-------------------------------------------------------------------------------

El chófer me dijo: "Después de escuchar todo...Vete....Vete.
Por que Ruzo me ha dicho, que si tu lo dejas, él pierde
todo
su trabajo - Manuel es el único que me aguanta todo"
----------------------------------------------------------------------

¿Cuál es su comportamiento de los turistas que llegan a su albergue?

Se portan bien, cuando son peruanos se agarran las cosas, se llevan las frazadas, tengo que estar yo al control. - No son turistas son mochileros - Los turistas extranjeros...esa gente no. Mas bien ellos cuidan.

Calle donde esta el albergue (verde)
* Cuando vino julio heart (argentino) contratado por daniel ruzo, trabajé por dos años y por él tengo este hospedaje acá... Por queél me guió.

¿De su libro, de sus fotografías de Daniel Ruzo Ud. participó en algo
?

No, ninguno. Solo en algunas fotografías he salido fotografiado, después no me dio la oportunidad. Claro las figuras yo los conozco, por que veía de donde sacaba las fotos, conozco el sitio,la hora y sale exacto...Solo eso aprendí. *** El frio empieza azotar en San Pedro de Casta, la oscuridad del otoño nos despide y don Manuel Olivares, seguirá arreglando los sombreros de los casteños y también esperando a los turistas, con ansias de relatarnos todo, todo lo que aprendió allá en la montaña sagrada, todo lo que heredó sabiamente de Daniel Ruzo. (continuará...) * En esta entrevista hay mucho más de Daniel Ruzo, respecto a su relación con las rocas, San Pedro de Casta y don Manuel. (Entrevista completa estará en mi libro) .



Próximo envío: LOS RISCOS DE MARCAHUASI
Fotos: John guevara - ysraelg7@hotmail.com
Blog por Andy en ingles: www.ameetinginmarcahuasi.blogspot.com

martes 30 de noviembre de 2010

LOCURAS EN MARCAHUASI

De nada sirve meter todos los códigos de la montaña sagrada en los visitantes, si en cualquier instante de esta aventura, nacerá el bichito de la locura, para retar y desafiar a la naturaleza, la soledad y el misterio.


Hay locuras que no se pueden lidiar en marcahuasi, aproximarse a los abismos donde el miedo se congela y el viento pregunta por ti, ¡Qué desafío!

Todos los que llegamos a marcahuasi, estamos sedientos, no solo de sus esculturas si no de algo también; se rompen los protocolos de la visita; de dia o de noche es igual.


Cada uno maneja su locura en marcahuasi, si mirarla desde la orilla del misterio no es suficiente, tampoco este salto lo será - ¡Ay de tu caida!

No sé en que viaje, no sé en que momento, pero existe un instante para realizar locuras en marcahuasi, una influencia extraña de desafío que aveces tenemos en estas alturas; y a veces ese comportamiento es inexplicable.


Si esto es parte de una escena podemos imaginar - ¿Dónde estan los tesoros de marcahuasi? - Si Ruso no lo encontró, yo tampoco.

Recorriendo la ruta de los acantilados entre el límite de la meseta y los abismos, es toda una tentación para los visitantes, ¿Quién no quiere una fotografía en las rampas pétreas? - ¿Quién no quiere posar casi en el vacio?

No importa el peligro, el atrevimiento para posar aquí, no tiene límites... Es hija de los Apus.

Cuando estamos frente a las lagunas, nos invita a zambullirnos, no importa la hora, no importa nada. Es parte de la aventura y la locura que nos produce marcahuasi.


Este saltarín no es el único, tampoco el primero y el último, el infiernillo produce estas emociones que se dividen entre la tentación y la libertad.

El Infiernillo es un lugar donde se trenzan muchas leyendas, provoca realizar saltos acrobáticos retando el miedo y el misterio... Otros más decididos recorren el pasadizo del infiernillo ¡¡¡¡Full adrenalina!!!


Si ocupar estas chulpas les permite una estadía feliz, para otros visitantes tal vez no, - bye bye prisioneros del Soctacure.

¿Quién no hizo esta locura? ¿Quién no hizo esto alguna vez en marcahuasi? Acampar lejos de los lugares conocidos, dormir en las chulpas, recorrer de noche la meseta con o sin la luna, hacer nuevos caminos en el ascenso, crear tus propias hipótesis del lugar, escalar las rocas con una invitación gratuita y novata... En verdad aquí se desata un huaico de verdaderas locuras entre el límite del bien y del mal, lo permitido y prohibido, de lo que nos gusta y no también.


Estos son "los guerreros de los caminos", hacer nuevas rutas para llegar a marcahuasi se requiere de mucha destreza.... ¡Cosa de locos!


Pero llegar a marcahuasi por el camino del sufrimiento, el camino del sueño hecho realidad ya es una locura; locura que jamás se olvida y siempre se repite.



PRÓXIMO ENVIO: Un extracto de la entrevista a Manuel Olivares (secretario de Daniel Ruso)
Fotos: John Guevara - ysraelg7@hotmail.com
Blog en ingles por Andy: http://www.ameetinginmarcahuasi.blogspot.com/

miércoles 8 de septiembre de 2010

Anecdota Del Segundo Viaje

Clavaste tu dolor en mi alma, quizá para rendirme, quizá para alejarme de tus alturas, para poner a prueba ese picante “adrenalítico” que Marcahuasi nos da en cada viaje. No sé si dejar de escribir esta experiencia, es no aceptar la realidad que viví...y como lo viví en mi segundo viaje a la montaña sagrada.

¡ESTOY MAL, ESTOY MAL…!

Como olvidar este lugar... como olvidar tú agonía, como borrar de mi alma, aquella tarde... cuando te sentía partir..."

Todo nos iba bien hasta Chushua (Mitad del camino entre San Pedro de Casta y Marcahuasi) donde nos detuvimos para aprovisionarnos de agua, hacer un breve descanso y refrescarnos también. Pero alguien dijo: “Aquí hay un poco de vino” - y casi todos respondimos - ¡¡¡Ay que tomarlo pues!!! - esta bebida baconiana llegó como los dioses a los sedientos guías.

Al continuar la caminata algo raro nos sucedía. Comenzamos ha sentirnos mal, mal que poco a poco se fue desapareciendo. Alexis el tercer guía muy entusiasta, solidario especialmente con las chicas que por primera vez subían, avanzaba un buen tramo y dejaba su mochila y bajaba por una y otra mochila y así realizó gran parte de la caminata...


Decidí ser el último en el ascenso, por lo tanto era testigo de las protestas y dolencias que yo ya conocía. Cuando me preguntaban: ¿Cuánto falta...? - yo sólo les decía, lo mismo que a mi me dijeron... “Ya estamos cerca...pasando aquella loma nomás...” - y la respuesta mas mentirosa y clásica… “Aquisito nomás...” - Mentira que nos hace continuar con dolores verdaderos e inolvidables.


El calvario seguía y nunca terminaba, con mochilas pesadas que quebraban la espalda sudorosa, y las palabras de aliento ya no valían nada, ya no hacían eco en los cuerpos rendidos y cansados...de repente escuché un ... ¡Ay!... ¡Ay! - Alexis estaba fuera del camino queriendo vomitar, con una voz suave y pausada dijo: “Me siento débil...no sé que me pasa...estoy mal...” En un momento pensé que bromeaba, lo animé a continuar y seguí el ascenso, pero la distancia entre él y yo era cada vez más, como también lo era con el resto del grupo, que estaba más arriba.


“Las emociones que viví en Marcahuasi, intento escribirlas, a veces con alegría, a veces con tristeza; que pasión maldita...


"Escuché mi nombre dos veces y ese llamado ahora si me preocupó, bajé mi mochila y advertí al grupo, rompiendo aquel silencio quieto de portachuelo… “Ustedes sigan, yo me encargaré de él” - no sé si me respondieron, pero a trancazos bajé y ya estaba frente a él; cabizbajo, pálido, con la mirada pérdida, sin fuerza para dar un paso más – “Pucha... era en serio” - le dije. No respondió nada, tomé su mochila y su recipiente de agua, llevé junto a los míos, luego regresé con una coramina y mucho aliento, aliento que ya no le hacia efecto, puse su brazo en mi hombro y caminamos lentamente – “Estoy mal - estoy mal” - me repitió, me detuve para atenderlo y abrigarlo. Lo que vi era una mezcla de miedo y desesperación. Alexis no se daba cuenta, tampoco sentía la sangre que teñía su nariz... era una confusión que destruía hasta mi alma...eran momentos que jamás había vivido.


De repente dos viajeros nos dieron alcance, y al vernos exclamaron - ¡El flaco esta mal...tienes que bajarlo¡ - sus palabras me desesperaron más, como la tarde gris que se ponía ya, así como estaba Alexis. Llegar al anfiteatro era difícil, pero más sería bajarlo a San Pedro de Casta. Un casteño que regresaba con sus burros era mi esperanza…a pesar de mis súplicas y ofrecimientos que le hacía, se negó ayudarme y mirando a mi amigo sin detenerse me dijo: “Arranca esa yerba y frota fuerte en tus manos, pásalo por su frente, sus axilas y que huela” - y el arriero continuo bajando.

Su rostro pálido, frio, quieto y sangriento, me hacia pensar ya lo peor...cogí las yerbas que al frotar en mis manos chispas salía...era capaz de hacer todo...todo por que Alexis, volviera a pronunciar una palabra, por que volviera a ser como horas atrás...levanté su cuerpo lánguido, y casi sin vida oliendo a yerbas, apoyé a una roca grande, abrigué con todo lo que tenía y luego esperar la noche o la muerte.
"Cuando tú no decías nada, era un silencio eterno, eran vacíos de dolor, que dolían una eternidad"..

"Con mis ojos regados, con una tristeza y un silencio que mi ser tenía me aparte de él, contemplando las inmensas colinas y los pocos rayos de luz que dejaban escapar, no sé si me arrepentía de haber venido, una impotencia primera me quebraba...maldecía todo, hasta que: No sé a quien oraba, pedía e imploraba, que me ayudara ha salir de todo esto, mi fe era un alud que la noche aquella es testigo. Mis lágrimas frías brotaban sin permiso, y una fuerza extraña se apoderaba de mi, una voz que rompía el silencio, el dolor y el miedo, fijo a los cerros y a las rocas de Marcahuasi dije: ¡¡¡Cómo puedes castigarme así...vengo hasta aquí en busca de tus encantos y no de sufrimientos…Ayúdame ahora... pero ahora...!!!

Esta ambulancia cuadrúpeda sepultó los dolores aquella tarde que me tocó vivir...


Esperé que secaran mis lágrimas con el frio, resignado y decidido a pasar la noche y compartir su agonía con mi amigo, sin importarme los demás, me protegía mas del frio y la magra noche que nos escondía, hasta que; aquel cuerpo que luchaba entre la vida y la muerte, que estaba dormido y no lo sentía, una voz rompiendo las mantas escuchaba... ¡Ven!...¡Ven!...



Me quedé inmóvil, con un asombro fatal, me ahorré mis palabras... no estaba soñando , no era mentira…les juro que él se levantaba y sin mi ayuda ...mirándome y pausado me dijo: “Ya me encuentro mejor - no prepares nada, despacio puedo llegar - deja de preocuparte...todo esta pasando ya...” - Lo miré...y lo escuché incrédulo, vivía una mezcla de verdad y mentira, quería y no quería creer, pensaba que todo era producto de un final, eran instantes de locura y algo más... Pero Alexis... estaba caminando despacio, tan despacio que no aceptaba esa verdad...Mientras yo devolvía todo a la mochila, mis pensamientos no se detenían...como la noche gris tampoco...


¿Todo esto que estoy viviendo será un milagro...? - ¿Mis súplicas, alguien escuchó…? - ¿Será cuestión de estos cerros…?- ¿Qué es esto que me esta sucediendo -lo que fuera-, una energía física, espiritual o que se yo...? - Sólo estoy seguro que algo sucedió, y esa experiencia es y será mía.



Los que hemos subido a Marcahuasi por el camino grande, sabemos de los dolores que nos produce esta "pequeña" cuesta.


"Ahora nos quedaba aquella última subida al Anfiteatro, una cuesta empinada donde el cansancio es extremo, donde la fuga de toda la caminata aquí nos cobra la gracia de esta aventura. En verdad ya me siento cansado, y rendido...el frio y la noche está sobre nosotros…escuché un tropel y todo cambió...me detuve, eran dos burros que bajaban y su dueño venía mas atrás...tiré mi mochila y con un grito, que no era súplica, si no una orden, dije: ¡Oiga señor…mire como se encuentra este muchacho, si usted no lo lleva...diré que por su culpa se ha muerto!


El señor se detuvo…no sé si asombrado o de miedo, pero me escuchó. Yo continué ordenándole... - ¡Traiga ese burro y de inmediato suba a mi amigo, estas mochilas cargue al otro burro, y las galoneras llene de agua de donde usted sabe…! – sentencié.


El arriero no sé si me miró a mi o ha la muerte andando, pero lo primero que hizo, es poner precio al dolor, cuando la ambulancia cuadrúpeda partía a la meta final, con tristeza el amo de las acémilas de los huevos de intis (Moneda de esas entonces), o mejor dicho sus gallinas de huevos de oro, me dijo: “Deje que los animales vayan despacio señor...están cansados ya...no los vaya a golpear”

La respuesta, fue un - ¡Si señor! - pero en cuanto él anduvo en oposición a nosotros; que paliza...que palabrotas aquellos asnos recibían... Yo sólo quería llegar al anfiteatro, allá donde cerca del mirar estaba, y lejos de nuestras fuerzas...quería terminar este calvario, este infierno que el camino de portachuelo nació y murió.



Este es el lugar en donde todos deseamos llegar y concluir, aquí se acaba la caminata querida, deseada y rechazada...


Alexis, a pesar de vivir esta experiencia, volvió muchas veces conmigo, hoy no sé si continuará regresando, sólo sé que Marcahuasi nos hizo vivir algo a los dos; él para nunca olvidar y yo para recordar y escribir esta aventura. Mis súplicas y mis ruegos fueron tan profundos,que desperté a los Apus y al Soctacure… Todo…Todo por que tú no te fueras...."


Próximo envío: LOCURAS EN MARCAHUASI.
Fotos: John Guevara - ysraelg7@hotmail.com
Blog en inglés por Andy: http://ameetinginmarcahuasi.blogspot.com/

miércoles 16 de junio de 2010

Un Dia En Marcahuasi

Un día en Marcahuasi, es el resumen de todo un tiempo visitado, de constantes viajes, de inclemencias vividas, de experiencias únicas, de contactos con viejos y jóvenes casteños, de locuras inolvidables, de charlas que las noches y las fogatas un día hablarán, y de este relato tú Marcahuasino vitalicio no me dejarás mentir.



Un día en Marcahuasi, es encontrarse con la soledad, el silencio, su clima, sus paisajes, sus leyendas y el misterio que se encuentra en toda la meseta. Los visitantes recorren cardinalmente toda la montaña, queriendo conocer y encontrar en tiempo record todas las misteriosas esculturas.

Los riscos nos dan la oportunidad de mirar algo diferente, cada vez que te encuentres en estas alturas.
Un día en Marcahuasi, es olvidar el tiempo y la realidad, por que todo nos encanta, nos fascina y nos cautiva. Ver las ruinas, los riscos, las lagunas, sus monumentos pétreos es soñar despierto con una realidad fantástica que empieza y no sabes cuando termina.

Un día en Marcahuasi, es conocer nuevas leyendas, es escuchar a los antiguos casteños, pausados y con nostalgia, sus relatos que vivieron o les contaron, es escuchar también a los visitantes que llegan y que vuelven con emociones distintas

Un día en Marcahuasi, es único, por sus rocas, sus ruinas, el viento y su silencio... de los riscos y sus atardeceres; es ser cómplice de la magia de sus paisajes, es algo que se conoce y nunca se olvida.

Un día en Marcahuasi, acompañado de la noche, la luna y las estrellas, junto a una fogata merenguera, libando un calentito único, cantando melodías que en las alturas y en el corazón los sentimientos son universales, como la neblina y el frío nos envuelve igual a todos.

Un día en Marcahuasi, es cocinar al aire libre, ahumarse con el olor de las chamarascas (leña menuda) saborear todo lo que comunitariamente se hizo, también es motivo para conocer a todos los integrantes, a los vecinos y a los perros errantes que llegan en el preciso instante que degustamos...


Un día en Marcahuasi, es vivir sin un rayo de luz, la nube abriga toda la meseta, la lluvia baña la montaña sagrada, el barro es parte de tus prendas… ¡Ay! de semana santa u octubre que fuiste.


Los amigos que elijas para ir a Marcahuasi, deben ser tan buenos, como las nuevas esculturas que encontrarás en la montaña sagrada


Un día en Marcahuasi, es conocer gente, que relatan historias, anécdotas y experiencias, que hacen locuras retando los abismos, zambulléndose en las lagunas, entrando a las chulpas, escribiendo su nombre en las rocas, cantando y escuchando música y otros descansando para continuar esta aventura.

Un día en Marcahuasi, es imaginarse con su pasado, es ir y venir ese puente de ilusión y realidad, es ese porque que vive en cada rincón de Marcahuasi como castigo o realidad.


Un día en Marcahuasi, en entregarse a todas las interrogantes, respecto a lo que fue, es y será esta montaña sagrada. Es vivir una crisis de respuestas por que todo lo que se siente aquí, es telúrico, cósmico y mitología andina.


Un día en Marcahuasi, es evocar a Daniel Ruzo, por su entrega y su dedicación a este lugar, es reconocer la destreza del hombre andino que vivió con sus muertos en Huacracoha, Santa María y la Fortaleza. (Ruinas)


Un día en Marcahuasi, es ver como algunos visitantes sólo llegan a dormir al anfiteatro y al amanecer están regresando. También es curioso como chicos y chicas, desde muy temprano recolectan leñan para preparar sus alimentos.


Un día en Marcahuasi, es estar despierto y vigilante a todo, sientes integrarte con las personas que amas y están lejos, todos queremos sentir mas que una emoción en las alturas, todos queremos que esto nunca se termine.


La magia de esta laguna es escontrarla asi, puede ser que en otra visita la encuentres seca.

Un día en Marcahuasi, es encontrar nuevas esculturas, nuevas sombras, es encontrar la laguna de Cachu cachu, un espejo que el cielo se mira o verla seca y polvorienta castigada por el tiempo.


Un día en Marcahuasi, es olvidarse del tiempo, del día y la hora, de las deudas, del estrés y de tus malestares también, conoces nuevos amigos, se intercambian opiniones, conceptos de lo que has visto y te falta conocer.

Un día en Marcahuasi, es encontrar el Anfiteatro sin un lugar para acampar (repleto de visitantes) lleno de yerba fresca, de tierra húmeda y de la cabaña ni hablar, privilegiados los que llegaron primero.

Un día en Marcahuasi es encontrar la paz y la libertad interna, es sentir la inspiración cada instante, es vivir con el misterio que todos sabemos algo, pero nadie lo sabe todo.

Un día en Marcahuasi en compañía del monumento de la humanidad, es quedarse atrapado con todos los tiempos, es poner a prueba la verdad y los caprichos, es quedarse callado siendo cómplice de lo que sabemos y creemos.

Un día en Marcahuasi, es diferente a cualquier otro que tu vuelvas, también es diferente el frío, el calor, el cansancio que sientes, hasta la gente que encuentras en Marcahuasi pienso que es diferente.


El adios a Marcahuasi no es cierto, a pesar de...


Un día en Marchuasi, es llenarse de nostalgia, por que llegó el momento de decir adiós a todo este valle pétreo, allí se queda un trecho de tu vida, interrogantes dormidas, un compromiso de retornar y un triste recuerdo de amigos que conociste y ya no están; y bajando el camino de kiska kumo (camino corto) ya no puedo decir un día en Marcahuasi.... sino un adiós mas a Marcahuasi.


Próximo envio: ANÉCDOTA... DE MI SEGUNDO VIAJE

Fotos: John Guevara - ysraelg7@hotmail.com

Blog en ingles por Andy: http://ameetinginmarcahuasi.blogspot.com/